Las últimas semanas de espera se hacen largas. Empiezan los nervios porque todo salga bien. Miedo al #parto y a las complicaciones de última hora. Estoy cansada, con algo de anemia y físicamente incómoda…Ya sabía por mi anterior #embarazo que esto pasaba.  Hay momentos que escaparía de este presente para llegar pronto a otro donde ya he dado a luz y seguramente siga agotada por otros motivos. Y así pasan los días…

¿Conoces esa sensación? Es lógica y creo que a muchas nos pasa. Seguramente tenga que ver con lo agotadas que estamos, sobretodo si somos mamás de más peques y nos angustia no tener nada de tiempo para nosotras mismas. Sin embargo, el embarazo, al igual que la infancia de nuestros hijos durará poco o nada si no nos paramos y lo vivimos sin prisas. A veces cuando estoy desbordada por el día a día, me pregunto: Amparo, ¿cuándo crees que se volverá a repetir un día como este? Es ahí cuando me doy cuenta de que la vida ocurre en este instante, y en este, y este, y en este…

Cada embarazo sólo se vive una vez y hay que disfrutarlo, dure lo que dure. Respetar la responsabilidad que llevamos por dentro  y respetar cada día de estos #nuevemeses que nos han traído hasta aquí. Cuando sea una viejita y eche la vista atrás lo veré sencillamente como eso… un instante precioso que no vuelve.