20 DE ABRIL

Tenia muchas ganas de que naciera este día (soy fan de la canción), pero aquí sigo embarazada.

Me prometí a mí misma tener paciencia y dejar que fuera el bebé quien iniciase el parto. No quería volver a tener ningún tipo de intervención. Pero, claro, cuando lo vuelves a vivir, y la espera se hace infinita, todo lo que habías dicho te lo tragas con un chupito de culpa, sal y limón. El embarazo (y la maternidad en general) no es eso que se ve desde fuera, ni siquiera eso que se recuerda.  De hecho solo, solo, solo se entiende desde dentro. Por eso voy a contar cómo me siento desde aquí mismo, con un bebé metido en mi barrigota desde hace más de 40 semanas. 

Conforme pasaban los días y me iba acercando a mi fecha prevista de parto pensaba, vale, llega algún día tarde, no es tan malo. Sobretodo con la que está cayendo ahí fuera. Pero ahora siento que este embarazo está siendo interminable y cada día aparecen nuevas preocupaciones. Ayer tuve un día horrible. Estaba tan incómoda que no pude dormir en toda la noche. Tenía pis, hambre,  acidez, dolor de espalda y una ansiedad que estoy segura le afecta de alguna manera.

Ya he hecho todo lo que pone en Google para acelerar el parto. Podrían convalidarme el Camino De Santiago con la de km que llevo hechos en casa (porque claro, encima no puedo salir de aquí estando en un estado de alarma por COVID-19). He comido picante. He amenazado a Tom para que se asegurase de tener tanta puntería para sacarlo como la tuvo para meterlo ahí dentro 😉 Y he pasado de querer contarle al mundo mi embarazo a no coger el teléfono por si se les ocurre darme consejitos o preguntar si todavía sigue ahí dentro… 

Sé que superar las 40 semanas de gestación no es algo inusual. Los bebés no siempre nacen con puntualidad. Sobretodo los míos. A Sam me lo sacaron por inducción 10 días más tarde de su supuesta fecha. Pero os aseguro que el estado emocional de una embarazada a término en un estado de alarma, no tiene NADA que ver al que tuve en mi anterior embarazo cuando este virus todavía no existía.

Pasarte de tu fecha no sólo te genera ansiedad y estar revolucionada hormonalmente. También es duro para tu cuerpo. Nadie quiere estar embarazada más tiempo del que espera, sin embargo sé que somos muchas las que tenemos que experimentarlo.

También sé que en cuanto lo tenga en mis brazos olvidaré esta parte, pero ahí queda este recuerdo escrito, para que permanezca lo más intacto y real posible.

Y dicho esto, paso a estar totalmente preparada para que empiece esa sinfonía de explosiones, amor, ternura y belleza descomunal que estallará en cuanto le vea su carita. Vamos hijo mío. SAL YA!